martes, 9 de febrero de 2010

"aunque mas no sea para verte sonreír..."

Hace un tiempo, luego de un pequeño recreo, apareció en una mesa roída de una gran aula cuadrada de una universidad, una carta escrita en el papel más fino y amarillo que alguna vez vi. No tenia remitente ni estaba dirigida a nadie en particular.
Tal vez la casualidad (a quien denominaremos AZAR) quiso que luego de ese recreo yo llegara a mi lugar, el que había ocupado las dos horas anteriores, y ese papel estuviese ahí.
Al principio con temor a ser descubierta por su emisor, ya que no sabia si esa carta había llegado a los ojos correctos o simplemente a las manos de una de tantas Pandoras que vivimos día a día cometiendo errores terribles y siento culpables de desastres casi totales.
Poco a poco, seguramente por deseo, esas palabras fueron tornándose cada vez más propias y más de nadie, no había quien las podría haber enviado, no cambia en mí la idea de que esas palabras pudieran no haber salido de la mente de alguna persona real... (Algunas veces puedo amar tanto la ficción...)
Hoy me reencontré con esa carta que guardé en un cajón celosamente, y volví a abrir esa caja de Pandora, y empecé a leerla como si ese personaje (tan real y tan ficticio) que la había escrito aun pudiera rondar mis espaldas para sacármela y hacerme caer en la cuenta de que no es mas que una ilusión....
Pero si no es así? Importa acaso?
Fueron palabras hermosas, todas y cada una de ellas... y puedo decir que alguna vez tuve un enamorado misterioso y me escribió una de las cartas más lindas que alguna vez lei….





"Si pudiera simplemente y en cortas palabras darte a conocer lo que dentro mío me consume, comprendería que esta no es la mejor manera de empezar esta especie de confesión anónima, totalmente explicita y sin ningún temor de caer en rincones cursis y melodramáticos. Pero me encantaría confesar que no se si es la manera en la que te mostrás ante el mundo, despreocupada y hermosa, lo que tan intrigante te vuelve o el simple hecho de saber que detrás de esa belleza aun sin conocerte, se que hay mucha más. Que tu manera de mirar casi como si no supieras que lo haces, es un juego sensual de doble filo y que sin siquiera pensarlo das vuelta la cabeza de este pobre servidor. Te invitaría a ocupar mi lugar un minuto, para que entendieras que siento al balbucear este montón de palabras sin sentido, con una pluma en la mano sudorosa y un aula de este cubo universitario en el cual ambos habitamos, y en el cual nos hemos cruzado ya tantas veces, aunque claro vos no lo recuerdes.
Te pido que pienses en lo mas difícil de decir, desordenado, con faltas ortográficas y sin signos de puntuación, lo desordenes, lo ordenes, y lo tires al aire, que el viento lo vuelve y luego intentes rearmarlo con los pedazos y aun así no vas a estar ni cerca de lo extraño que suena para mi esto. Tal vez mis líneas sin sentido, donde solo se leen mas y mas vueltas anecdóticas a tu belleza y a lo difícil que se me hace prestar atención a lo que sea cuando escucho tu voz nombrando a Duchamp o a Lynch o simplemente criticando algún trabajo de tu grupo, como si tuvieses la razón absoluta, aunque sepas que no es así.
Seguro no te acordás cuando nos conocimos, allá hace un tiempo, vos recién llegabas a este mundo de películas y yo ya quería ir saliendo. Yo si me acuerdo, eras rubia, tan rubia, y te vi., y te estabas riendo, que hermosa risa, te veías tan feliz, y a mi me llenaste de felicidad. Ese día le dije a una amiga que me acompañaba que me había enamorado de una sonrisa, y se rieron de mis confesión tan poco inteligente... como podía enamorarme de una sonrisa? cómo era posible que esos ojos que me miraron sin mirarme hubieran llegado a hacerme sentir tan pleno.
Lo que intento adornar con estos juegos de palabras bonitas y recuerdos confusos de meses que pasan y mirada de pasillos es el simple hecho de comprender que por mas que quiera gritarte a viva voz lo que me pasa, se que es una tontería y vas a abrir grandes esos hermosos ojos y a sonreír, pero que no tiene sentido hacerlo, porque así vas a saber quien soy cuando camines por los pasillos, y tal vez me sonrías, me saludes o me esquives, pero no voy a tener mas esas miradas perdidas, esas risas robadas y esas citas de Nietzsche entre medio de cafés y cigarrillos. Por eso prefiero sepas todo esto y si algún día te veo por los pasillos pueda robarte un beso que regales al aire, aunque mas no sea para verte sonreír"

No hay comentarios: