jueves, 29 de octubre de 2009

Entre (el) Azar

No creía que fuese fácil descubrir que misterios ocultabas bajo tus ojos. A decir verdad, aun no creo haberlos descubierto totalmente.
Te miro y sigo preguntándome hasta que punto puedo seguir sin lastimarme.
Es que en estos momentos es cuando más pienso, como cuando nos soltábamos y nada era lo que aparentaba, podíamos pasarnos horas recorriendo nuestras comisuras, las pequeñas cicatrices de los labios azotados por el viento. Los dedos entrelazándose entre el cabello, entre si, piel con piel; y aun así no sabía que querías decirme, ni como, ni cuando.

No era tan perfecto como todos creían al verlo, la perfección es algo que no se consigue si no se llega a un mutuo acuerdo, y en este caso no había nada que acordar. Simplemente pasábamos las horas que nos regalábamos, parando el tiempo, desligándonos del hoy y mucho más del ayer. No había acuerdos, ni puntos en común, ni discusiones, ni problemas, simplemente no había un estado al cual hacer referencia.

Y tal vez ese era el acuerdo, que no hubiese ninguno, que simplemente fuese como quería ser, que el destino o el azar rigiera lo que al tiempo no se le era permitido.


2 comentarios:

somos trágicos. dijo...

que precioso texto!
me identifique demasiado!
me encantó!

Luis dijo...

hermoso!